Krokodil

Qué es

El neologismo krokodil proviene por la similitud en la pronunciación de la clorocodida (la síntesis tradicional de la desomorfina parte de la α-clorocodida), a la vez que por las lesiones que sufren los consumidores a nivel epitelial, ya que recuerdan la piel de un cocodrilo por el tono verdoso y aspecto escamoso.

La desomorfina, krokodile o krokodil es una de las sustancias más consumidas en determinados países del norte de Europa y la antigua Unión Soviética, con una rápida expansión por los Estados Unidos y Sudamérica. Debido a su elevado potencial adictivo, bajo coste y elevada disponibilidad (es posible la sintetización rudimentaria de krokodil en el domicilio) así como la incidencia de patologías orgánicas graves asociadas a su uso, puede convertirse en un auténtico problema sociosanitario. Por ello, los profesionales sanitarios tanto de atención primaria o urgencias, como los servicios de adicciones y salud mental, deben estar alerta para poder detectar intoxicaciones, síndromes de abstinencia o secuelas físicas y/o psicopatológicas del consumo de esta nueva droga.

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Composición

La elaboración de la sustancia resulta simple y económica, en la mayoría de casos los pacientes preparan el krokodil en su propio domicilio, combinando ácido clorhídrico, yodo y fósforo rojo con codeína, si bien además existen diferentes preparados que se utiliza para economizar el proceso, como disolventes orgánicos o tropicamida. El resultado de la cocción de los analgésicos y los productos químicos es un fármaco tóxico y altamente adictivo.

Los adictos están continuamente cocinando la droga para asegurarse de que podrán obtener la siguiente dosis. El líquido, de color caramelo, se inyecta dando a los usuarios un “colocón” que dura unos 90 minutos como máximo.

Vías de administración

Las principales vías consumo del krokodil son la vía oral y la parenteral (subcutánea, IV o en la arteria femoral principalmente).

Efectos

La desomorfina produce depresión del SNC. Es más adictiva que la heroína, su efecto es más breve pero 10 veces más potente.

Los usuarios  de Krokodil experimentan euforia sólo por una hora y media aproximadamente, mientras que los efectos farmacológicos del consumo de heroína pueden durar de 4 a 8 h. La acción de corta duración y el tiempo de menos de una hora requerido para la preparación casera de Krokodil hace que sus adictos, que se preparan la droga a sí mismos, queden “atrapados” en un ciclo diario de 24 horas de “cocinado” e inyección con el fin de evitar el síndrome de abstinencia.

La sobredosis parenteral produce la triada clásica de miosis, disminución del nivel de consciencia (incluso coma) y depresión respiratoria.

Complicaciones

Debido a que esta mezcla se inyecta de manera rutinaria prácticamente sin ningún proceso de purificación, el “krokodil” ha ganado una terrible popularidad al ser responsable de la producción de gravísimos daños en los tejidos: flebitis y gangrena, tromboflebitis, abscesos, infecciones en los huesos, llagas y úlceras en la frente y cráneo, así como necrosis en orejas, nariz y labios y problemas en hígado y riñones.

Los efectos nocivos de krokodil están relacionados principalmente con la desomorfina, pero también con los componentes tóxicos utilizados para su elaboración, como el yodo, que produce lesiones de la glándula tiroides y los cartílagos. También se han descrito daños neurológicos y de otros órganos endocrinos.

El daño en los tejidos blandos ocurre principalmente alrededor de las zonas inyectadas y es causado por la acumulación de la droga. La mezcla también parece acumularse en las venas, ya que no logra disolverse completamente en la sangre. Estas acumulaciones necrosan los tejidos y se abren camino hacia lugares distantes del cuerpo ampliando el daño causado.

Dado que el efecto del krokodil es bastante efímero, esto induce a sus usuarios a inyectarse varias veces por día, aumentando aún más el daño causado. El grado de daño sobre tejidos es tan elevado, que la expectativa de vida de los adictos a esta mezcla es por lo común tan baja como dos o tres años.

Tratamiento

De la intoxicación aguda: Asegurar ABC. Tratamiento sintomático de complicaciones. Antídoto: naloxona.

El tratamiento de las complicaciones del consumo de ‘krokodil’ requiere, en la mayoría de ocasiones, de intervenciones quirúrgicas de extrema complejidad, como la extirpación de las principales venas en los brazos o las piernas, necesitando en ocasiones la amputación o injertos de piel.

Krokodil

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Artículo de Susana García Diez y Mª Esther Gorjón Peramato


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Otras Fuentes:

Detectan por primera vez en España el consumo de «krokodil», la droga letal que causa gangrena

The World’s Deadliest Drug: Inside a Krokodil Cookhouse

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